La biblioterapia y los 7 beneficios de leer literatura

¿Sabías que cuando leemos ficción aumentamos nuestros conocimientos, nos ayuda a generar habilidades para comprendernos a nosotros mismos y sentir empatía por los demás? ¿Sabías además es una de la formas más efectivas para reducir el estrés y que puede alargar la vida?

¿Sabías que ayudar además regular las emociones de forma más constructiva? ¿Qué nos hace más inteligentes emocionalmente? ¿No es maravilloso?. Ya sea de forma autónoma o mediante en forma sesiones de biblioterapia, leer novelas tienes unos beneficios impresionantes. ¿Quieres conocerlos?

Un libro tiene la fuerza de hacernos comprender o descubrir algo nuevo, de transformar la perspectiva y abrir los horizontes, de entrar en un proceso de evasión, de hacernos viajar no solo a lugares físicos sino emocionales, de hacernos sentir que no estamos solos en el mundo, de movilizar psicológicamente las energías para encontrar una nueva dirección o de entretenernos o ausentarnos de una realidad.

Carlos Rodríguez

Y es ahí donde reside su efecto transformador y terapéutico. Pero para ello debemos asumir que un libro no produce los mismos efectos sobre dos lectores diferentes o en momentos diferentes en el mismo lector, lo que hace más apasionante el encuentro cono ese libro o ese fragmento que nos conmueve y remueve.

Los buenos libros nombran pura y simplemente las cosas que nos suceden

Pierre Bergounioux, citado por Michèle Petit en El arte de leer

Leer es un acto de libertad y una actividad que promueve la salud. ¿Qué más se puede pedir?. Vamos a adentrarnos en el mundo de la biblioterapia, la literatura y el bienestar psicológico. ¿Quieres pasar?

La ciencia de la narración

En un estudio realizado por investigadores españoles y publicado en la revista NeuroImage, afirma que cuando nos cuentan una historia no se activan las partes de procesamiento del lenguaje en nuestro cerebro, sino también cualquier otra área de nuestro cerebro que usaríamos al experimentar los eventos de la historia. Si alguien nos cuentan lo rica que estaba un alimento o como huele algo, nuestra corteza sensorial se enciende. Si nos contarán algo que trata sobre el movimiento, nuestra corteza motora se activa.

Cada vez que leemos o escuchamos una historia, la relacionamos con una de nuestras experiencias existentes. Mientras estamos ocupados buscando una experiencia similar en nuestro cerebro, activamos una parte llamada ínsula, que nos ayuda a relacionarnos con esa misma experiencia de dolor, alegría, disgusto u otros sentimientos.

Innumerables estudios sobre el poder vicario de la historia confirman lo que todo escritor ya sabe: la novela es también un medio inigualable para la exploración de la vida social y emocional humana

Lynne Reeves Griffin

Cuando leemos novelas de alguna manera generamos conexiones familiares aunque sean ficticias. Nos permite explorar la naturaleza de nuestras mentes en toda su posible amplitud a partir de unos personajes desde un espacio seguro.

¿Qué es la biblioterápia?

El doctor Pierre-André Bonnet la define como: «la lectura justificada de un soporte escrito en el que la finalidad es la mejora de la salud mental, ya sea por la disminución del sufrimiento psicológico o por el fortalecimiento del bienestar psicológico».

De forma sintética podemos definirla como el uso de libros y la lectura con una finalidad terapéutica.

La bilbioterapia y la lectura de ficción nos ofrecen una puerta abierta inabarcable de posibilidades que pueden potenciar el usos de los libros y hacer que nuestras vidas sea más significativas y saludables.

Nunca he conocido ningún problema que una hora de lectura no haya calmado


Charles De Secondat

Una breve historia de la biblioterapia.

Cora E. Lutz en The Oldest Library Motto: ψγxhσ Iatpeion afirma que el hecho de que la lectura pueda tener un valor terapeútico no es nuevo ya que desde la antigüedad las bibliotecas era lugares muy importantes. Buena prueba de ello es que la primera biblioteca autentificada, la del faraón Ramsés II, llevaba una inscripción sobre sus portales que la designaba como «la casa de la curación del alma».

Parece que el concepto se vincula en sus orígenes con el filósofo Aristóteles, quien consideraba que la literatura tenía beneficios curativos y que leer ficción era una forma de tratar la enfermedad.

En sus primeros usos mas intencionales a principios del S.XIX, la biblioterapia fue utilizada por parte de los médicos en los hospitales psiquiátricos como tratamiento para aliviar el sufrimiento. Y A mediados de siglo, Minson Galt II escribió sobre los usos de la biblioterapia en las instituciones mentales.

fue a finales del siglo XIX, cuando Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, comenzó a utilizar la literatura en su práctica psicoanalítica.

Siempre que llegaba a una conclusión, un poeta había llegado a ella antes que yo.

Frase atribuida a Sigmund Freud

Con el comienzo del S.XX, las bibliotecas eran una parte importante de las instituciones psiquiátricas europeas. Y más tarde los soldados que participaron en la I Guerra Mundial leían para manejar el trauma emocional que supuso la guerra en donde muchos hospitales militares tenían bibliotecas adjuntas para incorporar la lectura como apoyo psicológico.

Wounded American soldier resting and reading in American Military Hospital . 11 June 1918.

Más balsámica fue su misión en los campos de prisioneros, donde el sentimiento de culpa, la vergüenza por el deshonor o el temor al olvido mermaron el ánimo de muchos hombres. Ante la incertidumbre y la angustia de una reclusión prolongada, las páginas de un libro fueron el refugio que permitió sobrellevar las penurias del confinamiento.

Alfonso Gonzalez Quesada en el artículo «¿Qué leían los soldados de la Primera Guerra Mundial?«

Pero fue Samuel McChord Crothers en un artículo en Atlantic Monthly titulado literary clinic en 1916 quién combinó la palabra ‘biblioterapia’ (originarias de las palabras griegas libro ‘biblion’ y curación ‘therapeia’) y la presentó “oficialmente” y lo definió como el «proceso en el que se prescribe literatura específica, tanto de ficción como de no ficción, como medicina para una variedad de dolencias».

En dicho artículo, mediante un diálogo satírico, un biblioterapeuta detallaba cómo tratar a los «pacientes» enfermos con recomendaciones de libros personalizadas. En el escribe:

Entonces me di cuenta de que esto es lo que significa la literatura. Aquí tenemos una reserva de pensamientos en tal variedad de formas que pueden utilizarse, no sólo como alimento, sino como medicina.

Durante el último año he estado elaborando un sistema de Biblioterapia. No presto mucha atención a las clasificaciones puramente literarias o históricas. No me importa si un libro es antiguo o moderno, si es inglés o alemán, si está en prosa o en verso, si es una historia o una colección de ensayos, si es romántico o realista. Sólo pregunto: «¿Cuál es su valor terapéutico?».

‘Un libro puede ser un estimulante o un sedante o un irritante o un soporífero. La cuestión es que debe hacerte algo, y debes saber qué es. Un libro puede ser de la naturaleza de un jarabe calmante o puede ser de la naturaleza de un emplasto de mostaza.

Samuel McChord Crothers. Extracto del artículo titulado literary clinic de 1916

Hasta mediados del siglo XX, la biblioterapia se había utilizado principalmente con adultos hospitalizados para apoyar la salud mental. Su uso paulatino fue gestando un movimiento tanto en los EE. UU como en el Reino Unido, que continuó generando iniciativas hasta los años 60 y 70 donde la Asociación de Bibliotecas de Hospitales e Instituciones, emitió una definición de trabajo de biblioterapia en reconocimiento de su creciente influencia. O dónde Arleen McCarty Hynes creó la «Mesa Redonda de Biblioterapia» que patrocinó conferencias y publicaciones dedicadas a la práctica.

Un factor importante en la evolución de la biblioterapia fue la desinstitucionalización de la atención de salud mental en la década de 1970. Esto hizo que el uso de la biblioterapia comenzara a alejarse del entorno hospitalario.

Hoy en día, bibliotecarios y psicólogos utilizan la biblioterapia, pero también se ha expandido a varios campos, incluidos el trabajo social, bibliotecas, la atención médica, la educación, el asesoramiento, terapia ocupacional, integración social, enfermería y la crianza de los hijos.

La biblioterapia ha tenido definiciones y usos diversos pero lo único que todos tienen en común es el uso de la literatura para ayudar a las personas a lidiar con problemas psicológicos, emocionales y sociales.

Entorno clínico o fuera de el

Si bien muchos terapeutas trabajan junto al paciente con biblioterapia como complemento (además de utilizar terapias clínicas de salud mental), algunos biblioterapeutas están menos involucrados en el trabajo activo de la terapia. Estos biblioterapeutas actúan de manera similar a un librero, charlando sobre tus preferencias de lectura y las preocupaciones que estás encontrando en ese momento. Estas conversaciones ayudan a los biblioterapeutas a proporcionar una «prescripción de lista de libros» para sus clientes.

Debe quedar claro que la biblioterapia por sí sola no nos va a curar de todos nuestros males y que no se recomienda la biblioterapia como sustituto completo de las terapias de salud mental más convencionales aunque hay que considerar la biblioterapia como una herramienta complementaria muy poderosa por si misma.

Sobrestimar o subestimar la capacidad terapéutica de la práctica de la biblioterapia sería un error y según cual sea la circunstancias de la persona puede ser de gran ayuda junto con otras formas de terapia si se considera oportuno.

Carlos Rodríguez

Aunque la biblioterapia se ve muy diferente hoy desde la antigüedad incluso hace un siglo, está claro que todavía creemos que las palabras y el arte tienen el poder de ayudar a las personas y mejorar nuestra sociedad.

Me gustaría añadir que si bien originalmente se refería solo a los libros, considero que la biblioterapia arroja una red mucho más amplia, que incluye no solo literatura, sino también su fusión con el cine, la novela gráfica, el arte, canciones, diarios, cuentos o narraciones visuales.

Biblioteca del Center for fiction

¿Qué problemas, dificultades o retos puede ayudar la biblioterapia?

Se sabe que la biblioterapia trata problemas graves de salud mental, como la depresión, así como problemas más moderados o leves, como el estrés crónico, la ansiedad, los trastornos alimentarios y la baja autoestima o autoaceptación. También se sabe que promueve el bienestar psicológico y emocional, al mismo tiempo que permite el desarrollo personal y el autodescubrimiento.

7 beneficios por las que leer literatura basados en evidencia científica

Hay un hecho claro más allá de lo que la ciencia diga y es que “Perderse” en un buen libro es bueno para nuestra salud y es algo que creo que los lectores sienten.

Pero más allá de una percepción subjetiva, numeroso cuerpo científico está demostrando el impacto de las experiencias de lectura y mostrando la evidencia de beneficios prometedores para la salud mental y social.

Y la respuesta es sí, “ya sea leer solos o con otros, las personas encuentran conexión y significado entre las páginas, y ofrece un impulso a su salud mental en el camino” según afirma el laboratorio The International Arts + Mind Lab (IAM Lab)

¿Cuales? Voy a enumerar 7 beneficios que considero significativos

1.- Leer “alarga la vida” y mejora la salud del cerebro en la vejez

Investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale descubrieron que «leer libros tiende a involucrar dos procesos cognitivos que podrían crear una ventaja de supervivencia».

El estudio encontró que los adultos mayores que leen libros regularmente tienen una reducción del 20 por ciento en la mortalidad durante los 12 años de seguimiento en comparación con los no lectores de libros. Este hecho demuestra que que la lectura no solo puede ayudar a descurbir o entretenernos haciéndonos la vida más significativos sino que se asocia con una vida más larga lo que es ya un gran punto de partida. Piénsalo, si te gusta leer, cuanto más vivas, más tiempo podrás tener para leer.

2.- La lectura una de las herramientas más efectivas para aliviar el estrés.

Se ha demostrado que la lectura pone a nuestro cerebro en una especie de “trance” placentero, similar al de la meditación, y aporta los mismos beneficios para la salud: relajación y calma interior.

En un estudio de 2009 de la Universidad de Sussex, las pruebas encontraron que ldentro de los 6 minutos de lectura silenciosa, el ritmo cardíaco de los participantes se desaceleró y la tensión en los músculos disminuyó hasta en un 68 % lo que la convertía en un medio de relajación más efectivo que caminar, tomar una taza de té, escuchar música o jugar videojuegos.

Escuchar música redujo los niveles en un 61%, tomar una taza de té o café los redujo en un 54% y caminar en un 42%. Jugar videojuegos los redujo en un 21 % desde su nivel más alto, pero aun así dejó a los voluntarios con frecuencias cardíacas por encima de su punto de partida.

Se cree que la lectura funciona tan bien porque la concentración de la mente crea una distracción que alivia el estrés del cuerpo.

Al hilo de esta investigación, Lisa Feldman Barrett, una de las psicólogas y neorocientíficas más importantes en materia de emociones afirma en su libro «La vida secreta del cerebro: Cómo se construyen las emociones” que: «Sumergirnos en una novela absorbente también es saludable para nuestro presupuesto corporal. Es algo más que simple evasión: si nos implicamos en la historia de otra persona, no estamos tan implicados en la nuestra. Estas excursiones mentales hacen que entre en actividad una parte de nuestra red interoceptiva, conocida como red del modo por defecto, e impiden que cavilemos en exceso (que sería negativo para el presupuesto corporal).»

El Dr. David Lewis, neuropsicólogo cognitivo que realizó el estudio, dijo: “perderse en un libro es la máxima relajación” y añade que «Realmente no importa qué libro leas, al perderte en un libro completamente fascinante puedes escapar de las preocupaciones y el estrés del mundo cotidiano y pasar un rato explorando el dominio de la imaginación del autor».

3.- Nos ayudan a ser más empáticos

El término «empatía» se utiliza para describir una amplia gama de experiencias multidimensionales y que generalmente se define como la capacidad de sentir las emociones de otras personas, junto con la capacidad de imaginar lo que otra persona podría estar pensando o sintiendo.

A menudo diferencian entre dos tipos de empatía:

  • La “Empatía afectiva” se refiere a las sensaciones y sentimientos que obtenemos en respuesta a las emociones de los demás; esto puede incluir reflejar lo que siente esa persona, o simplemente sentirse estresado cuando detectamos el miedo o la ansiedad de otra persona.
  • La «empatía cognitiva», a veces llamada «toma de perspectiva», que se refiere a nuestra capacidad para identificar y comprender las emociones de otras personas

Pues bien, dicho esto, un relevante estudio titulado Reading Literary Fiction Improves Theory of Mind y publicado por la revista Science nos ofreció un hecho maravilloso sobre la lectura y es que leer libros de ficción mejora la teoría de la mente. Pero, ¿Qué es la teoría de la mente?. Según sus autores “es la capacidad humana para comprender que otras personas tienen creencias y deseos y que estos pueden diferir de las propias creencias y deseos»

Mediante cinco experimentos el equipo de investigación muestran que leer ficción literaria condujo a un mejor desempeño en las pruebas teoría de a mente afectiva y cognitiva en comparación con la lectura de no ficción, ficción popular, o nada en absoluto.

Raymond Mar, psicólogo de la Universidad de York en Canadá aportó con sus estudios resultados concordantes en relación a la empatía. Cuando analizó 86 estudios de fMRI, vio una superposición sustancial en las redes cerebrales utilizadas para comprender historias y las redes utilizadas para navegar en las interacciones con otras personas.

Cuando la gente lee historias, invocamos experiencias personales. Confiamos no solo en las palabras de una página, sino también en nuestras propias experiencias pasadas.

Raymond Mar

Por ejemplo, un estudio reciente que destaca Mar muestra que leerle a un niño un cuento sobre la honestidad llevó al niño a actuar con mayor honestidad cuando se le presentó la oportunidad de mentir o engañar. Leer ficción por tanto ayuda al lector a usar su imaginación para ponerse en el lugar de otra persona.

Foto de Lina Kivaka

Creo que la belleza de los libros, especialmente la ficción, es que abren mil ventanas a las mentes de otras mil personas, y puedes ver todos los miedos, neurosis, inseguridades y puntos oscuros por los que pasan las personas en el mundo ‘real’. grandes dolores que esconder de los demás

Brian Naslund

4.- Ayuda a mejorar nuestra relaciones y habilidades sociales. Los libros como simuladores de realidad.

Al hilo de la empatía Keith Oatley, profesor emérito de psicología cognitiva en la Universidad de Toronto, afirmó al New York Times que la lectura produce una especie de simulación de la realidad que “funciona en la mente de los lectores al igual que las simulaciones por computadora funcionan en las computadoras”

Y añade: “así como las simulaciones por computadora pueden ayudarnos a enfrentar problemas complejos como volar un avión o pronosticar el clima, las novelas, las historias y los dramas pueden ayudarnos a comprender las complejidades de la vida social

Leer narrativa de ficción puede ser una profunda experiencia emocional

Dr. Keith Oatley

Las habilidades sociales implican la voluntad de hacer algo constructivo con nuestro conocimiento en relación a lo que otras personas piensan y sienten para mejorar las interacciones y crear y mantener relaciones satisfactorias.

Las dificultades con las habilidades sociales en la edad adulta pueden causar que se eviten situaciones sociales e interferir con la construcción de relaciones duraderas. Y aquí la lectura de literatura podría ayudarnos.

Si la ficción es una simulación del mundo social, uno puede volverse más hábil en ese mundo al involucrarse con más ficción

Dr. Keith Oatley

Además, “leer sobre otros puede ponernos cara a cara con nuestra humanidad común, ya que nos damos cuenta de que, a pesar de nuestras grandes diferencias, los seres humanos en todas partes se preocupan por cosas similares”. Como afirma Marianna Pogosyan Ph.D.

Esto no hace llegar a una bonita conclusión impresionante y es que fomentar ser más compasivos y autocompasivos que son dos mecanismos de afrontamiento fundamentales para nuestra salud mental.

5.- Leer ficción como generador de transformación personal y autoconocimiento

Más allá de la ciencia si te haces la pregunta: ¿Qué libros o libros han producido un cambio sustancial en tu manera de pensar o te han cambiado de alguna manera?. Seguro que alguno hay y eso ya es significativo. Tómate un tiempo y si quieres puedes compartirlo en los comentarios.

Un equipo de investigación se planteó esta hipótesis: parece plausible que si algo tan simple como un libro puede dejar la impresión de que la vida de uno ha cambiado, entonces quizás sea lo suficientemente poderoso como para causar cambios en la función y estructura del cerebro .

Y se pusieron en marcha a demostrarlo mediante el uso de imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) para rastrear los cambios en la actividad cerebral en estado de reposo diariamente durante un período de 3 semanas, durante el cual los individuos leían una novela completa.

No solo encontraron una mayor conectividad en el centro del lenguaje del cerebro sino también en la región motora sensorial primaria del cerebro, donde las neuronas están asociadas con las sensaciones en el cuerpo. Por ejemplo, incluso pensar en saltar puede activar las neuronas asociadas con el acto físico de saltar.

Los investigadores creen que esto está relacionado con nuestra conexión mental para vivir la historia que estamos leyendo a través de las acciones de los personajes, por lo que no solo estamos experimentando el lado emocional de la perspectiva del personaje al estar en su lugar, sino que también estamos experimentando físicamente. Poniéndonos en el lugar del personaje neurológicamente.

Pero, ¿Qué hace que una novela pueda generar un cambio, in clic, una transformación personal? ¿Qué mecanismos lo promueven?.

Maja Djikic, Como psicóloga que estudia el desarrollo de la personalidad y la ficción afirma que “la invitación a dejar de lado nuestras identidades y adentrarnos en un espacio donde podamos simular diferentes formas de ser ya puede ser transformadora. Luego, al explorar otras mentes, se nos da la oportunidad de practicar experimentar emociones, pensamientos y comportamientos diferentes a los que vivimos de otra manera. Cuando te vuelves a involucrar con la historia y los personajes después de haber terminado de leer un libro, es cuando ocurre el crecimiento”

Posiblemente este hecho realizado desde el mundo de la ficción nos ayuda a transformarnos desde un espacio más seguro a mundos diferentes, que nos presenta una multitud de formas de vida, compartimentos y circunstancias y que además muchas nos conectarán a ella reconocimiento nuestro propio ser y revelando nuestras propias identidades a las que estamos atados.

Si bien los libros pueden entretener, pueden hacernos reír y llorar, pueden sacarnos de nosotros mismos y a tierras lejanas, lo que finalmente hacen es hacernos sentir vistos. Y se ve que puede cambiar la vida de una persona en más formas de las que puedas imaginar.

Alejandra Potter

6.- Aumenta tu vocabulario y por tanto se ayuda a regular mejor tus emociones.

Todos tratamos de buscar un vocabulario que pueda ayudarnos a expresarnos y comunicarnos de la forma más constructiva con nosotros mismos y con lo demás. De hecho, las personas que tienes más vocabulario para identificar y expresar sus emociones tienen mejores papeletas para regularlas y por tanto tomar decisiones más sostenibles emocionalmente.

Esta capacidad en su conjunto tiene que ver con la granulidad emocional que podríamos llamarla la piedra roseta de la inteligencia emocional.

La granularidad emocional es la capacidad de poner sentimientos en palabras con un alto grado de especificidad y precisión.

La Dra. Lisa Feldman Barrett en su estupendo libro «La vida secreta del cerebro. Cómo se construyen las emociones» nos ofrece una estupenda reflexión para poder entenderlo mejor:

«…si pudieras distinguir significados más finos dentro de «Impresionante» (feliz, contento, emocionado, relajado, alegre, esperanzado, inspirado, orgulloso, adorador, agradecido, dichoso…) y cincuenta tonos para sentirse una «Mierda» (enojado, agravado, alarmado, rencoroso, gruñón, arrepentido, melancólico, mortificado, inquieto, aterrado, resentido, temeroso, envidioso, afligido, melancólico…), tu cerebro tendría muchas más opciones para predecir, categorizar y percibir la emoción, siempre con una posibilidad para obtener herramientas con respuestas más flexibles y funcionales».

Por tanto, la granularidad emocional se refiere a la capacidad de experimentar emociones de manera precisa y específica al contexto.

¿Cómo lograrlo? Estando atento a las emociones, notarlas, no suprimirlas y sobre todo tener el mayor número de palabras que las identifiquen de la forma más exacta. ¿Y cómo mejoramos esta capacidad? ¡Exacto! Leyendo libros. Además, la experiencia científica nos dice que leer amplia nuestro vocabulario pero que si es de ficción es todavía más amplio.

¿No es maravillo que leer pueda ayudarnos a regular mejor nuestras emociones? ¿Y con ello tu salud?. Si lees tendrás más vocabulario y junto con todo lo que he expuesto relacionado con la empatía, la transformación etc. tendrás más posibilidad de identificar tus propios sentimientos y por tanto regularnos mejor.

en una colección de estudios científicos, las personas que podían distinguir finamente entre sus sentimientos desagradables, esos «cincuenta tonos de sentirse una mierda», eran un 30 por ciento más flexibles al regular sus emociones, menos propensas a beber en exceso cuando estaban estresadas y menos propensas a tomar represalias agresivas contra alguien que les ha hecho daño»

Dra. Lisa Feldman Barett

7.- Te produce placer. Te hace más feliz

Hay muchos más beneficios como la mejorar la creatividad, empoderar a los niños a ser más conciencites de la realidad social, a ser más flexibles con nuestra personalidad, como herramienta de cambio social e intercambio comunitario, fomentar habilidades cognitivas etc. Y la ciencia está muy bien pero ¿cuál es la razón más importante por la que leemos? Nos gusta, nos encanta, nos apasiona. Es la razón primigenia.

El 76% de 1500 lectores en Reino Unido que dijo que leer mejora su vida y los ayudaba a sentirse bien.

¿Cuantos de nosotros no hemos terminado un libro y nos ha producido una sensación de impacto, de felicidad, de conexión o hasta de pena que sus páginas no fuera más allá. Otra veces de Alivio por saber el final o incluso de repulsa. Quien sabe. Lo que es claro que leer ficción nos moviliza, nos hace sentir vivo en una humanidad común que van más allá de nosotros mismo y que de alguna forma es trasladable a nuestras vidas reales.

Leer es maravilloso y la práctica de la biblioterapia de forma autónoma e instintiva como con el apoyo de un biblioterapeúta puede ser una manera muy constructiva de sacar el máximo partido a lo que leemos o lo que nos proponen leer profundizando en ello y en nosotros.

Si te gusta leer espero que te haya resultado interesante y confirmar que haces fantástico en hacerlo. Si no te gustaba leer especialmente y has llegado hasta aquí me alegra mucho porque a lo mejor eso te anima. Tal vez un buen comienzo es la novela gráfica.

Un saludo y buen día

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